Este 27 de junio la Organización de Naciones Unidas celebró por primera vez el Día de las Microempresas y las Pequeñas y Medianas Empresas. La iniciativa surgió en la 61ª Conferencia del Consejo Internacional de la Pequeña Empresa (ICSB), que tuvo lugar el año pasado, a petición justamente de la representación de nuestro país.

Por Omar Quiroga (*) y Julián D'Angelo (**)

En línea con la Agenda 2030 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU, el aporte que pueden realizar estas empresas para el logro de los mismos es de una gran importancia, considerando, no sólo el peso económico del sector, sino también su enorme potencial. Se ha calculado, por ejemplo, que se necesitarán 600 millones más de puestos de trabajo en los próximos 15 años, y serán precisamente las PyMEs quienes absorberán a esta creciente fuerza de trabajo.

Las PyMEs son a nivel mundial uno de los actores más importantes en el desempeño de cualquier economía por su papel de generadoras de valor agregado y de empleo, favoreciendo una distribución más equitativa del ingreso. Incluso, en contraste con algunas ideas erradas sobre este tipo de empresas, es justamente en los países de más altos ingresos en donde estas instituciones tienen mayor relevancia.

Se estima que en el mundo más del 95% de las empresas son PyMEs y representan alrededor del 70% del empleo del sector privado. En nuestro país hay actualmente más de 600.000 PyMEs, que representan más del 60% del empleo, el 45% de las ventas totales de la economía y contribuyen al 44% del PBI. Y uno de cada cuatro emprendimientos existentes en el país están radicados en la Ciudad de Buenos Aires, donde el 97% de sus empresas son PyMEs. Buenos Aires es la segunda jurisdicción del país con mayor número de empresas y posee la mayor densidad de empresas por habitante y por m2.

Es importante saber que la generación de empleo y el ingreso de las familias en las próximas décadas, estará mucho más ligado a los pequeños emprendimientos que a la gran empresa. Pero además es importante destacar los nuevos roles que el Estado debe asumir en la promoción de estas actividades económicas. El Estado no sólo debe actuar como solucionador de fallos de mercado, tiene que actuar como emprendedor y creador de mercados y generar las condiciones que favorezcan el denominado ecosistema emprendedor.

En países con buenas políticas públicas existen instrumentos orientados a favorecer el desarrollo de las PyMEs, para mejorar la capacidad de generación de empleos, aminorar desequilibrios regionales y propender a una distribución más equitativa del ingreso, favorecer el desarrollo de actividades en las que las ventajas competitivas no tienen que ver con la escala sino con la flexibilidad y mejorar la eficiencia de la economía en su conjunto. Chile y Estados Unidos son modelos de países donde las políticas de promoción de las PyMEs son realmente política de estado.

Si Argentina tuviera un más amplio segmento de PyMEs operando en condiciones de competitividad internacional sería posible exportar una menor proporción de cereales en bruto, acero, madera, y cueros, para ganar participación en la exportación de productos alimenticios, autopartes, maquinaria agrícola, muebles y sus partes, manufacturas de plástico y calzado y marroquinería.

El aporte de la Facultad de Ciencias Económicas (UBA) a las PyMEs, no se limita únicamente a la formación de los profesionales que van a trabajar allí, sino que también se han promovido diversas instancias de fomento y apoyo al sector. Por ejemplo desde hace varios años existe un Centro Emprendedor que integra la Red Nacional de Incubadoras y, a través de él, casi 50 nuevos emprendimientos calificaron en líneas de créditos y subsidios del Ministerio de Producción de la Nación. También desde el Centro de Responsabilidad Social (CENARSECS) se ha creado hace tres años, en alianza con el Instituto PyME del Banco Ciudad, un Programa de RSE y Sustentabilidad dirigido exclusivamente a empresarios y consultores PyMEs.

De igual forma el Centro de Ciudades Inteligentes trabaja con PyMEs sustentadas en base tecnológica en un proyecto de Smart City de origen nacional para generar aplicaciones y buenas prácticas que mejoren la calidad de vida de los ciudadanos. Y también desde las Cátedras se realizan estudios de casos de PyMEs locales que generan valor agregado a nuestra producción.

 

(*) Profesor Titular de la Cátedra de Gestión de PyMEs (FCE-UBA).

(**) Coordinador Ejecutivo Centro Nacional de Responsabilidad Social y Capital Social (UBA).

 

Fuente: Télam